Carmelo Gómez Milanés pronunció un entrañable Pregón de Semana Santa en la Ermita de los Santos Médicos el pasado domingo acompañado de familiares y amigos, así como de vecinos de la localidad y autoridades civiles, políticas y eclesiásticas. Además, el acto contó con la presencia del restaurador del Cristo de Medinaceli, Mariano Spiteri Sánchez.
VIDEO DEL PREGÓN
Primera Parte (10 minutos)
Segunda Parte (10 minutos)
Miembro de la Junta de Hermandades Pasionarias de la localidad y presidente de la Hermandad de Nuestro Señor Cristo de Medinaceli y Cristo del Silencio, Carmelo Gómez confiesa que le “invadían dos sentimientos; por un lado orgullo y alegría, y por otro, una profunda responsabilidad al pensar si estaría a la altura de tan ilustres pregoneros” que le han precedido.
Un discurso “desde la sencillez y cercanía” que le han caracterizado desde niño. “Las procesiones siempre despertaron mi curiosidad y entusiasmo, por lo que con siete años comencé a desfilar con la Cofradía del Niño”, narró.
El pregonero compartió con los asistentes recuerdos de unas épocas entrañables, la de su infancia y juventud, que ensalzó con cariño.
Palabras destacadas en memoria de grandes amigos, de personas que forman parte de sus vivencias y hacia las que dedicó un sentido homenaje, marcando, junto con sus anécdotas, momentos importantes y emotivos en el desarrollo de su intervención.
Andero de la Hermandad de San Juan, destacó haber vivido “procesiones muy entrañables en esa cofradía”, ensalzando la seriedad y el respeto por los tronos y los desfiles procesionales.
Carmelo Gómez resaltó la belleza del Cristo del Silencio, hermandad de la que forma parte desde sus inicios, y relató con entusiasmo el inicio de la procesión del Silencio de Jueves Santo.
“A las doce en punto se apagan las luces y en el silencio de la noche se escucha el toque del tambor y el crujir de la madera cuando mis jóvenes anderos cargan el trono sobre sus hombros; y en ese mismo instante es cuando de lo más profundo de mi ser llega a mi mente la letra de una oración que un día escuché a mi mujer:
No me mueve mi Dios para quererte, el cielo que me tienes prometido, ni me mueve el infierno tan temido, para dejar por eso de ofenderte. Tú me mueves Señor, muéveme el verte, clavado en esa cruz y escarnecido, muéveme el ver tu cuerpo tan herido, muévanme tus afrentas y tu muerte”, relató.
Gómez puso de manifiesto las tradiciones de la localidad, ensalzando la más antigua, la de los penitentes, y entonó “la primera estación que como un lamento en la madrugada suena así: "considera alma perdida, que en aqueste paso fuerte, dieron sentencia de muerte, al redentor de la vida”.
El pregonero subrayó la devoción de cofrades, anderos y fieles que acompañan a la Virgen Nuestra Señora de la Esperanza e instó a la participación de la Semana Santa abaranera.
Carmelo Gómez relató uno de los aspectos más desconocidos de la procesión de Viernes Santo, la llegada del Cristo a la iglesia de San Pablo.
“Llegando al final del recorrido y subiendo el Cristo yacente al atrio, se hace un emotivo ritual; al son de la banda de cornetas, entrando a la iglesia, bajan al Cristo del sepulcro, y en presencia de la viuda de Paquito de la Ramona e hijos, lo depositan donde queda expuesto; a continuación, en silencio y con mucho respeto, esperamos la llegada de la Virgen. El Coro Parroquial le canta un dolor de David Templado que reza: en el Sepulcro escondida, tanta grandeza y bondad, la madre queda sin hijo en amarga soledad”.
Tras narrar sus impresiones acerca de la mañana de Domingo de Resurrección, “en la que hasta el sol parece brillar más que de costumbre y la serenidad inunda nuestros corazones”, concluyó su intervención confesando sentirse orgulloso de la Semana Santa de su pueblo.
El alcalde de la localidad, Antonio Eugenio Gómez, le impuso la insignia de oro del municipio.
Antonio Eugenio Gómez destacó que las palabras de Carmelo Gómez Milanés transmitieron “ese especial sentimiento de solemnidad que enmarca los recorridos procesionales, liturgia de la vida y muerte de Jesús y celebración de la Pascua de Resurrección”.
“Tales palabras nos han hecho sentir especial empatía con nuestro pregonero desde la sencillez y desde la cercanía, desde su humildad como cofrade entregado, como abaranero que siente amor por su pueblo, se implica, lo conoce, lo descubre y lo comparte”, señaló el alcalde del municipio.
“Como nuestro amigo Carmelo, creo en la necesidad de la colaboración para realzar las procesiones de Abarán; sin duda, gracias al cariño de personas como él se conservan procesiones de tal arraigo como es la de los penitentes”, subrayó Gómez.
“Vivamos, como nos ha emplazado nuestro pregonero, una Semana Santa de fe y religiosidad, cultivando la amistad a través del encuentro. Aferrándonos con fuerza a Cristo, recordando a las personas que hacen posible la Semana Santa de esta localidad”, añadió el alcalde de la localidad.
Antonio Eugenio Gómez concluyó su intervención afirmando que “Abarán vive su Semana Santa cada año con mayor ilusión, con compromiso y cercanía que se aprecian en la belleza de los cortejos, en la dedicación de las bandas de cornetas y tambores, de las hermandades, en el entusiasmo de los niños que se empapan de nuestra cultura y en acciones que resaltan la labor de personas que como nuestro pregonero, vuelcan su amor e impresiones en mejorar, cada año, la Semana Santa de Abarán”.

Viuda de Emilio Pérez Montalban
La Junta de Hermandades Pasionarias reconoció a título póstumo la labor de Emilio Pérez Montalbán, cofrade de la Hermandad del Descendimiento y la Oración del Huerto, distinción que recogió su viuda. Además, la Junta quiso reconocer la participación de Josué Martínez, creador del cartel de la Tamborada de este año, así como de otros cofrades que han introducido novedades en nuestra Semana Santa 2010.

Josué Martinez y Roberto Gómez
Carmelo Gómez, como presidente de la Hermandad del Silencio y Cristo de Medinaceli, entregó una placa al vicepresidente Jose Antonio Gómez en reconocimiento por su dedicación y servicios prestados. Jose Antonio hizo extensivo este reconocimiento con un fuerte abrazo hacia Carmelo y al secretario de la Hermandad Carlos Trigueros.

Carlos Trigueros, Jose Antonio Gómez y Carmelo Gómez

Carmelo Gómez con el Coro David Templado

Carmelo Gómez con la Directiva de la Junta de Hermandades